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Entrevista a Odile Fernández

Entrevista a Odile Fernández

Médico de familia y madre de un niño de cuatro años, Odile Fernández venció en 2010 un cáncer de ovario con metástasis.Médico de familia y madre de dos niños, Odile Fernández venció en 2010 un cáncer de ovario con metástasis. A raíz de esa experiencia, decidió escribir Mis recetas anticáncer para ayudar a personas que estuvieran pasando por su misma experiencia. A continuación hablamos con ella sobre su nueva obra, Guía práctica para una alimentación y vida anticáncer:


¿Cómo influye la dieta alimenticia en el desarrollo de la enfermedad?


A día de hoy se considera que 1 de cada 3 cánceres se puede prevenir con una buena alimentación, sobre todo el cáncer de mama, próstata, colon, páncreas y endometrio. Una dieta insana basada en “fast food”, exceso de alimentos azucarados y refinados, barbacoas, frituras, salazones y ahumados puede ser un favor que contribuya al desarrollo de tumores.
Una vez diagnosticada la enfermedad, una alimentación correcta puede ser útil para disminuir los efectos secundarios asociados al tratamiento oficial, aumentar su eficacia y aumentar la calidad de vida del enfermo.


¿Qué alimentos pueden ayudar a combatir contra el cáncer? ¿Por qué?


Se recomienda una alimentación predominantemente vegetal rica en frutas, hortalizas, frutos secos, semillas, hierbas aromáticas y especias, aceite de oliva virgen extra y legumbres junto a un consumo moderado de pescado y huevo. Básicamente, se recomienda la dieta mediterránea tradicional. Se ha demostrado que seguir la dieta mediterránea puede disminuir el riesgo de cáncer, diabetes mellitus, obesidad e incluso aumentar la esperanza de vida.


¿Cómo varían los efectos de los distintos alimentos según la localización?


Se ha demostrado que hay canceres más relacionados con la alimentación que otros.
 El cáncer de colon se ha relacionado con una dieta pobre en fibra y rica en carne, grasas, y alcohol. Una dieta rica en vegetales, legumbres y cereales integrales puede prevenirlo. El cáncer de próstata  se ha relacionado con una dieta rica en lácteos y grasas animales y saturadas, el de mama con las grasas animales, los alimentos ricos en azúcares y el alcohol, el de estómago con la sal, salazones, barbacoas y alimentos mal refrigerados. La dieta mediterránea con un plus de aceite de oliva virgen extra puede disminuir el riesgo de cáncer de mama en un 68% El té verde y las semillas de lino sirven para la prevención del cáncer de ovario. La cúrcuma se ha relacionado con la prevención de la mayoría de tumores. Y como estos podríamos poner múltiples ejemplos, pero ojo, no hablamos de alimentos milagro, sino de una alimentación saludable que nos puede ayudar en la prevención de la enfermedad


¿Qué novedades incluye ‘Guía práctica para una alimentación y vida anticáncer’ con respecto a tus anteriores libros anticáncer?


Esta guía es muy práctica, fácil de leer y contiene pautas  sencillas incluyendo recetas de cocina, para quién quiere cambiar su alimentación, pero no sabe por dónde empezar. Esta guía incluye un capítulo especial para enfermos con cáncer, cuyo objetivo es ayudar a paliar los efectos secundarios asociados al tratamiento médico oficial y aumentar la calidad de vida de los enfermos, gracias a pautas de alimentación, ejercicio físico y gestión de los pensamientos y emociones. Y por último, dedicamos un capítulo a la oncología integrativa, que es un manera más holística de abordar a la persona con cáncer y es el modelo que se está implantando en hospitales pioneros en tratamiento del cáncer como el MD Anderson Cancer Center de Houston, donde se trata de aunar la medicina oficial con aquellas terapias o prácticas que puedan ser de utilidad al enfermo y hayan demostrado tener una base científica que las avale.


¿Qué papel tiene ejercicio y el estado anímico en la evolución de la enfermedad?


El ejercicio es de gran utilidad tanto para la prevención como para el tratamiento de la enfermedad. La actividad física moderada practicada con regularidad ayuda a evitar la obesidad, disminuir el estrés, estimular al sistema inmune, regular los estrógenos y la glucemia en sangre, factores todos relacionados con el origen del cáncer. Por otro lado, una vez instaurada la enfermedad la práctica de ejercicio físico nos ayuda a mejorar la calidad de vida del enfermo al disminuir la fatiga y el dolor asociado al cáncer y al tratamiento y estimular el sistema inmune.
El papel del estrés en el origen y desarrollo del cáncer cada vez está siendo más estudiado. Se ha demostrado que las personas con estrés crónico mal gestionado y personas con ansiedad y depresión crónica tienen más riesgo de cáncer que aquellas en las que predominan sentimientos positivos como la alegría, la felicidad o la paz. El manejo de las emociones, la actitud y el apoyo psicosocial con el que cuente el enfermo de cáncer también puede influir en el desarrollo de la enfermedad, por eso en este nuevo libro dedicamos un capítulo a este apasionante tema.

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